La nueva regulación sobre condiciones laborales establece que las empresas deberán informar por escrito a los trabajadores fijos discontinuos de los periodos previstos de actividad e inactividad o, cuando no sea posible concretarlos, de una estimación que permita determinarlos razonablemente.
Ángela Toro, socia responsable del área Laboral de MAIO Legal en Madrid, explica en El Economista que la medida refuerza las obligaciones de información ya existentes y que su aplicación deberá adaptarse a las características de cada sector y a la capacidad real de las empresas para anticipar sus necesidades de actividad.
La previsibilidad puede variar notablemente entre actividades. Mientras sectores como la hostelería permiten en muchos casos establecer periodos con mayor antelación, otras actividades, como determinadas subcontratas, dependen directamente de la carga de trabajo de la empresa principal, lo que dificulta concretar esos periodos con el mismo grado de detalle.
