España reúne condiciones especialmente favorables para atraer inversión en centros de datos gracias a su disponibilidad de energía renovable, conectividad y capacidad para desarrollar nuevas infraestructuras digitales. El principal reto está en que la red eléctrica y el marco regulatorio evolucionen al ritmo que exige esta industria.
En un artículo de opinión publicado en Expansión, Oriol Prósper, socio fundador de MAIO Legal, analiza las limitaciones de la propuesta regulatoria actual y advierte de que una respuesta basada únicamente en nuevas restricciones puede comprometer inversiones relevantes. Frente a ello, plantea la necesidad de acompasar el desarrollo de los centros de datos con una mayor capacidad de red y con un entorno jurídico más estable y previsible.
Entre las medidas que propone figuran un mayor esfuerzo inversor en las redes de transporte, una mayor apertura a fórmulas de financiación privada y una simplificación de los procedimientos asociados a nueva generación eléctrica. El objetivo, señala, debe ser compatibilizar el crecimiento de la industria digital con los objetivos energéticos y de descarbonización.
